Blog

Mis andanzas en la Red como tutor

Lauro Ventura Cabrera

Más que un artículo o ponencia que es muy solemne y académica, el presente texto, bordará en las riberas de la charla como si estuviésemos tomando un café, escuchando jazz de fondo, evocando la lectura de alguna novela de Hamuraki, y quien quiera fumar unos habanos -cubanos, por supuesto-, y un servidor mirándoles, preguntándoles y preguntándome porque me invitaron a este curso. Hablaré evidentemente desde mi atalaya: en mi condición de profesor-tutor-asesor de la UPN de T.C., esto le da otra perspectiva a ser tutor freelance con las inclemencias que conlleva el vender tu fuerza de trabajo, prácticamente a destajo en pleno Siglo XXI, acicateada por la mercantilización de la educación, y hoy muchas instituciones de educación superior ofertan programas en línea donde la tutoría, es una especie de trabajo medieval a destajo.


No me remontaré a los orígenes de la palabra tutor-tutora, ni a los perfiles que deben tener, a su caracterización y condiciones para realizar esta función, otros colegas lo han hecho y lo harán mejor. Pero les diré que siento ser tutor en la LEIP.


Sin ambages, me siento a “toda madre” -como diría, Germán Dehesa- porque es una de las actividades que es demandante en tiempo para la atención personalizada que requiere cada tutorand@ -hay cada ratio por tutorando, esos esta cuantificado-. Pero que a su vez es un diálogo en el café como dos viejos amigos, el quid del asunto es crear un ambiente propició para que se de ese acompañamiento del tutor; eso se gana en los tablaos -como dirían la cultura flamenca- esa cercanía debe estar presente en la educación en línea y a distancia. La tutoría es una aventura intelectual que se goza y sufre como la vida misma. Todo ello, proyecta una postura intelectual de la educación sin distancias, no es una modalidad educativa de moda, sino que constituye un nuevo paradigma que amplia la oferta educativa en los entornos virtuales. Permite acceder a grandes segmentos de la población con los mismos niveles o mejores que la educación presencial o escolarizada. En México, ya hay experiencias muy significativas en estas lides y una de ellas es la Licenciatura en la enseñanza de la lengua francesa, con una larga data, y la LEIP que va construyendo su propia historia en la educación on line.


Los llamados gurús de la educación en sus distintas modalidades y niveles han elaborado la silueta de una buena tutoría o función tutorial. El reto es ¿Cómo hacer de la tutoría un elemento de acompañamiento para arribar a buen puerto? O en palabras de León Felipe, que los tutorandos lleguen todos y a tiempo, vaya desafío. ¿Qué es ser un buen tutor/tutora? Aquí tienen la palabra los colegas y los tutorados, solamente diré:


Mi estilo de tutoría es mu simple: ¿Cómo te gustaría que te tratarán a ti en un programa virtual sea de Licenciatura o Posgrado?, así que intento ponerme en los zapatos de los tutorados -ni más ni menos-. ¿Cómo trataba Sócrates a los jóvenes de la Atenas clásica? El ser en su quehacer mediante el diálogo. Va problematizando a partir de las preguntas e intentando llegar a las esencias, en el ágora hay todo un manejo simbólico de las formas, de los estilos, y abordajes del proceso, y empiezo a imaginar diversas formas:


Enganchándolos mediante una invitación, y apelando a un compromiso y responsabilidad, decirles que estoy y estaré siempre acompañánadoles en esta aventura académica, cuando lo necesiten, les hago saber que caminamos juntos y eso creo que ha dado buen resultado, les hago saber que estoy ahí, como ven no es nada del otro mundo, es volver a lo básico, ser y estar como diría Eric Fromm, y eso intento en la tutoría racionalizando los tiempos porque la tutoría virtual es muy demandante.


Con el bagaje que llevamos en nuestras alforjas, nos permiten -vean mis canas y la faz de mi rostro- enriquecer el diálogo en los foros, detonar alguna pregunta que sea sugerente y provoque la discusión, y la integración grupal, darle seguimiento, estar ahí en el “ring” del debate como mediador, como especie de árbitro, ello, nos abre posibilidades de escucharles y mirarles en sus conversaciones y sentires. Es estar con ellos en ese diálogo.


Estimularlos a seguir adelante, que tienen capacidad, talento, y talante para alcanzar el objetivo, hay que estarlos motivando y acompañándolos muy de cerca para que no disminuya el ímpetu de subir la escarpada.


Por supuesto que cada módulo, cada grupo es diferente, y el tutor debe ser un agudo observador del grupo, de sus potencialidades, de su FODA para remontar los obstáculos, y abonar el terreno y seguir en esta aventura intelectual. Ser tutor se gana en la cancha virtual para estar más familiarizado en estas tareas, una función que requiere preparación y sensibilidad refrendada por la vocación docente.


Algunas propuestas para mejorar la tutoría en los entornos virtuales:


  1. Tener un curso de inmersión antes de iniciarse como tutor/tutora para conocer esta actividad y función, y conocer el mapa curricular del Programa.
  2. Es recomendable haber tomado al menos un curso virtual para estar más familiarizados con el papel de tutor, ser tutorado y tutor, es recorrer la avenida con mayor facilidad en el espectro de esta modalidad virtual.
  3. No tener más allá de 12 tutorados, es un número que permite un acompañamiento más cercano y mejor balanceado en los contenidos de los módulos.
  4. Tener un encuentro presencial al inicio y cierre entre la comunidad académica en lo posible, ello genera más confianza que abren canales de comunicación que se fortalecen en esos encuentros presenciales.
  5. Celebrar convenios para impulsar la movilidad académica del profesorado virtual, y abrir la agenda para aquellos que desean dar un curso, tomar un posgrado o curso en instituciones nacionales e internacionales virtualizadas. Ello permite tener presencia en eventos académicos como el Encuentro de educación en línea que organiza la Universidad de Guadalajara en el marco de la FILG, por señalar algún ejemplo.
  6. Volver a lo básico, que te traten como te gustaría ser tratado, así de simple, dar la información precisa, y canalizarlos a las instancias que les corresponda, leer cada uno de los trabajos y darles retroalimentación, una reflexión no para salir del paso, sino para enriquecer el diálogo virtual mediado -como dijese don Lorenzo García Aretio-.
  7. Un estilo simple, que respete las normas elementales de comunicación: cortesía, respeto, sensibilidad, y e la base, el dominio de los ejes temáticos y del conocimiento de la plataforma y de todas sus posibilidades.
  8. No ser simples maquiladores o trabajadores a destajo en pleno Siglo XXI de la educación virtual. Sino darle estabilidad laboral a la plantilla de docentes en línea, en la medida de lo posible en cada institución.

UNAS NOTAS ENTRE EL COVID 19 Y LA MIGRACIóN A LO DIGITAL

Lauro Ventura Cabrera

Lo del COVID 19 es asunto serio. Lo dejó a los expertos. En esto me tocó cuidarme, por ser de la tercera edad y ser población vulnerable, no quiero ser uno más en las estadísticas de esta pandemia. Por lo tanto, tejeré algunas reflexiones sobre lo que observé y viví sin cortapisas en este encierro.


Para los nativos, migrantes y anexas (diría Germán Dehesa) nos agarró con “una mano adelante y otra atrás”, ni el más chingón, en estos asuntos se imaginó la voltereta sin red que iban a dar las escuelas, universidades y cualquier otra institución. Los cambios históricos muestran tendencias, prefiguran algo en el horizonte, un cambio impercentible, una señal, una luz, ni el que se dedica a la investigación sería, le atinaron. “Los tanques pensantes” se convirtieron en pequeños cilindros ante esta vuelta de tuerca de la historia. Los adivinos y astrólogos también dieron su luz y “metieron su cuchara” en este entorno.


Algunas instituciones sobre la marcha se van reconvirtiendo -como Dios les dio a entender-,otras más o menos se fueron organizando sobre la marcha las instituciones, se movieron a escenarios instalados en la presencialidad al mundo virtual: sin red, así sin más, de “la noche a la mañana” tomando y dando “clases virtuales”, vaya a saber bajo que criterios pedagógicos y didácticos; los colegas muy imaginativos, creativos, imaginativos, creativos y conocedores de plataformas educativas se van apropiando de estas herramientas, comprometidos van creando los medios pedagógicos para motivar y movilizar saberes para los alumnos desde la pantalla, dirigiendo los aprendizajes; otros con experiencia en estas lides se les facilita el camino, otros y otras aprovecharon para desaparecer de este mundo virtual y real, se pulverizaron aprovechando la pandemia, un buen pretexto para atomizase.


Otros como yo, de lento aprendizaje de los medios tecnológicos -con ensayo y error- , vamos impartiendo las susodichas clases, haciendo malabares, “mentando madres” por la insuficiencia tecnológica, y mi incapacidad para asimilarlo con prontitud, no es cuestión de edad sino de actitud para ponerse las pilas e ir aprendiendo.


El ZOMM me dejó como zombi al igual que el Microsft Team, aquí la necesidad de planeación de actividades en la red, para no trasladar mecánicamente la clase tradicional a una pantalla porque resulta aburridísimas las sesiones. Hay una serie de videos, wikes, blog, entrevistas, bibliotecas virtuales, actividades lúdicas en línea para ir racionalizando este proceso de enseñanza-aprendizaje en la red. Mis insuficiencias y vacíos tecnológicos los fui medio llenando, en una especie de “albañil de media cuchara” -, con respeto a los maestros albañiles-, merced a mis alumnos, fueron ellos, que me daban vitalidad para continuar en la brega virtual.


Hoy a la distancia, pululan en la red, una serie de encuentros, charlas, miniconferencias, diálogos cruzados, hasta el más tullido se atreve “echarse ese trompo a la uña” para dar una asesoría, una clase y otros más abusados se lanzan al ruedo para literalmente vender “sus saberes”, cursos, cursillos, minicursos, unos muy bien armados, otros regulares, y los demás, muy buenos para cobrar, y darte un “cartón” con valor curricular. En la red como en la viña del señor, hay de todo. Contra golpe y porrazo, me he ido adaptando a esas clases virtuales y eso, dis que sé algo de eso.


Todo lo que se puede hacer en la red, en ese mundo virtual pero más real que nunca. Bienvenidos al mercado digital educativo, a las universidades virtuales, híbridas, públicas y privadas. Unas muy buenas para cobrar, y otras más o menos, dependiendo de la lógica que nos instalemos. De los apoyos logísticos conque se cuente, el mercado en que se segmenta para la captación de los nichos de estudiantes. Em fin, es el mercado educativo digital, unos con caché y glamour, echando las campanas al vuelo, otras con bombo y platillo, ofertando lo que son capaces de vender, hasta su mismísima alma.


Desde la anécdota hasta los asuntos académicos que generan y motivan escuchar la conversación, aprender de esos temas. Hay mucha riqueza que muchos tenemos al alcance de la mano con solo hacer un clic, otros por cuestiones de desigualdad digital no acceden a esta posibilidad. Si se da la exclusión en un país como México, donde más de 53 millones de pobres que hay más los que se han acumulado por la pandemia, por la pérdida de empleo, el COVID, el desplome de la economía, vaya que es un cóctel de desgracias para muchos miles de compatriotas.


¿Qué hacer ante esto? Tango más dudas que respuestas, la incertidumbre se ha instalado en mis neuronas. Nativos y/o migrantes digitales, alfabetización digital y conectividad, es una realidad que excluye, los hechos ratifican esta aseveración. E el fondo corrobora la apreciación que el varón de Humboldt había visto a finales del Siglo XVIII. La enorme riqueza de México, y la profunda desigualdad que configuraba el rostro de nuestro país; ya en el Siglo XIX, Morelos con una acuciosa mirada sintetizó la realidad de la época: la opulencia de unos cuantos y la miseria de la mayoría. El saldo de la Revolución mexicana, se los dejo a los panelistas, y damos un salto en la actualidad, la herencia de los gobiernos neoliberales, y la acumulación de la catástrofe que ocasiono la pandemia es brutal. Nos desnuda socialmente, somos un país con más de la mitad de la población en condiciones de una profunda desigualdad, de una gran inequidad, y por supuesto, excluye de la educación a miles de niños y jóvenes. En la UPN lo vivimos con nuestros estudiantes que no era posible conectarse por múltiples motivos. En pleno Siglo XXI esta polarización social, nos aleja, nos pone en equidistancias abismales por la diferenciada condición social y por la injusta distribución de la riqueza.


El contexto social, lo sabemos incide en la realidad del sistema educativo, lo cruza. Escuelas sin techo, sin láminas, sin luz, donde los alumnos caminan hasta más de dos horas para llegar al centro escolar, esto es muy común en la mixteca oaxaqueña, en los altos de Chiapas, en Hidalgo, Puebla, por citar algunos ejemplos. En los discursos se dicen otras cosas, como lo positivo disque del programa implementado “aprende en casa”, que adolecía de pedagogía y didáctica para la realidad virtual mexicana.


En la UPN vivimos este drama que lastima el tejido social, ante la exclusión: hay testimonios en la UPN, la voz de los estudiantes está ah´, nos permite conocer de primera mano todas esas vivencias está ahí, nos permite conocer de primera mano todas esas vivencias, unas muy conmovedoras de ese desgarramiento familiar ( enfermeras, de COVID, fallecieron perdieron el empleo) tragedias e historias vivas que nos erizan la piel, pero nos debe comprometer a cambiar este capitalismo voraz. La realidad nos confronta.


¿Qué hacer ante esta realidad descarnada?, no podemos permanecer impávidos ante esta situación.


Estas son vivencias y confidencias de un profesor atribulado por la tecnología, y engarrotado ante el COVID 19.


Innovación y Desarrollo Organizacional, derribando algunos mitos

Lauro Ventura Cabrera

Actividad previa:


Se les dará una hoja blanca a los estudiantes para que escriban lo que sepan sobre Innovación y Desarrollo Organizacional (15 minutos)


Posteriormente pasaremos un video con entrevistas de algunos profesores de la UPN del área 1. Específicamente de la Licenciatura en Administración Educativa (LAE)


Desarrollo:


Opción A: Alguno de los estudiantes nos comentará alguna experiencia innovadora en el campo educativo, y otra, correspondiente a la estructura organizacional.


Opción B: El Prof. Lauro Ventura comentará algunas consideraciones sobre este eje temático desde la estructura organizacional de la UPN y las posibilidades de innovación en un entorno de restricción de recursos.


Mitos:


  • La innovación y desarrollo organizacional no es un gasto ni una moda.
  • La innovación y desarrollo organizacional es la piedra angular de los avances científicos, no una instancia burocrática.

Innovación y Desarrollo Organizacional: Actividad en equipo

Creatividad e imaginación y racionalización de los recursos son las divisas.

Lauro Ventura Cabrera

  • De tener oportunidad de ser autoridades universitarias en la UPN (Rector-Rectora, Secretario/ académico/a, etc). ¿Cómo diseñar una estrategia para elevar los niveles académicos de los programas de Licenciaturas?, ¿Qué papel juega la infraestructura, la planta docente, los recursos, los estudiantes en este horizonte?
  • ¿Qué incentivos o mecanismos diseñarían para renovar la planta docente en una perspectiva intrageneracional en un contexto de recursos limitados?
  • Considera que la UPN ya esta en condiciones por su estructura organizacional de recibir profesores visitantes con más frecuencia, y poder internacionalizarse por la vía de cursos de veranos para extranjeros u otras opciones e intensificar la movilidad académica para el profesorado y para los estudiantes.
  • ¿Qué proceso de innovación propondría a la estructura organizacional de la UPN?

Estrategias Didácticas en el Aula.

Con las tecnologías de la información y comunicación se abren nuevas posibilidades en el proceso de enseñanza-aprendizaje en las modalidades presencial y a distancia, donde el aprendizaje colaborativo es una de las estrategias didácticas que aplica para las modalidades presencial, híbrida y virtual. Por lo que es importante conocer sus características para enriquecer el quehacer docente.


El ser humano es por naturaleza un ser social, su sentido de vida es la socialización y su desarrollo alcanza plenitud, está interacción con otros -siguiendo la huella de Aristóteles, en el Zoon Politikon; el Civite Romano de Marco Aurelio; hasta los contractualistas (Montesquieu y Rousseau), lo mismo ocurre con el aprendizaje, si bien es cierto que este tiene una connotación individual de análisis, conceptualización y apropiación, éste se desarrolla en su mejor forma a través del aprendizaje en colaboración con otros.


La sociedad del conocimiento ha de basarse en la sociedad del aprendizaje que ha de proporcionar a los ciudadanos aprendizaje a lo largo de la vida, los procesos cognitivos para adquirir nueva y cambiante información y procesarla, nuevos y diferentes roles profesionales (Innovación) destrezas y habilidades diversa, sutiles y más tecnificadas, actitudes y valores de producir adaptaciones a cambios profundos por los que esta transitando la sociedad contemporánea.


Innovación y desarrollo organizacional no solo como andamio curricular de la Licenciatura en Administración Educativa, sino también como un poderoso entorno de aprendizaje que va ir enriqueciendo progresivamente muchas de las funciones actuales a las tradicionales. Sobre todo, abre nuevas posibilidades educativas: aprendizaje colaborativo en los entornos virtuales.


Una forma de aprendizaje que se ha ido consolidando en los distintas modalidades educativas:“Sólo el conocimiento vale en sí mismo, no la información. A este solo se puede acceder mediante el aprendizaje” Manuel Esteban. Aprender en redes evoca esta forma de conducirse estableciendo conexiones, el aprendizaje colaborativo potencia estas posibilidades.


La construcción de conocimientos es un proceso complejo, a través de los cuales nuestros alumnos aprenden, la comunicación con el grupo desata interrelaciones de análisis e interpretación cuando hay un ambiente de aprendizaje que los potencialice, fomenta las actividades del trabajo en grupo, es una forma ya utilizada que hay que exponenciar cada vez más en todas las modalidades educativas. En este contexto donde los aprendizajes van configurando nuevos ambientes de aprendizaje con participación activa de los actores del proceso educativo, el aprendizaje colaborativo se inscribe en esta perspectiva.


El aprendizaje colaborativo alcanza su mayor dimensión cuando va en las dos pistas: enseñanza y aprendizaje, es una perspectiva dialógica mediada por el pensamiento, el análisis, la interpretación pro escuchando a nuestros interlocutores, y eso enriquece el diálogo entre pares con el docente.